El local tiene la estética típica de una pizzería tradicional, sencilla y acogedora.
Las masas son finas y crocantes con un equilibrio perfecto de ligereza y carácter. La elección y proporción de los ingredientes es precisa, logrando un resultado que conquista desde el primer bocado.
Il Trancio demuestra que no hace falta un lugar llamativo para ofrecer pizzas memorables. Su propuesta es honesta y de calidad.





















































